ALREADY KNOW YOUR NEXT DESTINATION?
DOWNLOAD YOUR FREE AUDIOGUIDE

Historia

Historia (4A)

La construcción del Mosteiro dos Jerónimos fue encargada por el monarca Manuel I en 1501 y varios arquitectos trabajaron en ella. El monarca tenía la voluntad de que esta gran obra sirviera también como panteón para toda su saga. 

Para esta gran empresa, no dudó en hacer uso del llamado “Dinero de la pimienta”, un impuesto sobre las especias (canela, clavo, pimienta), las piedras preciosas y el oro, que recaía sobre la casa real. 

La ubicación, en la que por entonces era la periferia de la ciudad, era cercana a la playa de Restelo, desde donde partían las carabelas a realizar sus expediciones. Por este motivo, en este emplazamiento existía un hospicio y una pequeña capilla a Nossa Senhora de Restelo, que había edificado con anterioridad Enrique el Navegante. En esta capilla, los expedicionarios pasaban la noche anterior a su partida rezando y pidiendo protección a la Virgen de Belém. 

El monasterio se confió a los monjes de San Jerónimo, y estuvieron a su cargo hasta el año de la desamortización de las órdenes religiosas en Portugal, el año 1834.Las funciones de los monjes debían ser la oración por el alma del rey y la asistencia espiritual a los navegantes. 

El primer proyecto del Mosteiro dos Jerónimos se encargó al maestro Boitac, que había sido el iniciador del estilo manuelino en la iglesia de Jesús de Setúbal. La obra fue planificada con el estilo imperante en Europa en aquel momento: el gótico tardío. Durante el tiempo que trabajó en el proyecto, entre 1502 y 1516, se construyeron la iglesia, el claustro, la sacristía y el refectorio. 

Cuando en 1517 Boitac fue sustituido por João de Castilho, el estilo renacentista se impuso con fuerza, aunque respetando la anterior ornamentación manuelina. Su aportación más destacada fue la cobertura de la bóveda y el segundo piso del claustro, con una ornamentación especialmente rica. 

Tras la muerte del rey Manuel I, las obras quedaron paralizadas durante años. Y no fue hasta años más tarde cuando el arquitecto español Diego de Torralva asumió la construcción, seguido después por Jerónimo de Ruao. 

En 1850 se construyó un anexo al monasterio, de estilo neomanuelino, en el que se ubica el Museo Nacional de Arqueología.

ALL POINTS OF INTEREST
This website uses cookies to ensure you get the best experience on our website

ACCEPT
+ INFO