ALREADY KNOW YOUR NEXT DESTINATION?
DOWNLOAD YOUR FREE AUDIOGUIDE

Routemaster

Routemaster (90)

El 9 de diciembre de 2005 es una fecha que para muchos londinenses será difícil de olvidar. Porque ese día desapareció de las calles uno de los símbolos más reconocibles y populares que ha tenido la ciudad de Londres en muchos años: el Routemaster.

Puede que entiendas mejor de qué estamos hablando cuando te diga que Routemaster es el nombre de los característicos autobuses rojos de dos pisos que llevaron a los londinenses de un lado a otro durante 50 años.

Aparecieron en 1954, aunque el primero de estos autobuses pisó las calles en 1956. Pese a que eran lentos, ruidosos y contaminantes, pronto se ganaron el afecto de los habitantes de la ciudad y, cómo no, de los turistas. De hecho, aunque ya hace tiempo que no circulan, las tiendas de souvenirs siguen vendiendo todo tipo de objetos, desde chapas a estuches de lápices, pasando por juguetes, camisetas y peluches, que tiene al Routemaster como protagonista.

Este medio de transporte fue desarrollado por la empresa London Transport como sustituto de los antiguos trolebuses. El acceso al segundo piso lo proporcionaba una característica escalera de caracol situada en la parte trasera del autobús, cerca de donde se situaba el vigilante. Dada su ausencia de puertas, la parte posterior del vehículo era, asimismo, el lugar que permitía la política del “hop on, hop off”, gracias a la que uno podía subirse y bajarse a placer. Mientras en los buses convencionales se impone la tiranía de la parada, con el Routemaster cualquier momento de pausa en un semáforo o en una retención de tráfico era idóneo para descender al pavimento.

Sin embargo, el progresivo endurecimiento de las normativas de seguridad y la obvia necesidad de adaptar el transporte a los discapacitados, se decidió quitarlos de la circulación y optar por incorporar autobuses más modernos y adaptados. La reducción en masa del servicio empezó en 2003, y el último Routemaster, de la línea 159, llevó a sus 64 pasajeros en 2005. 

Pero la buena noticia es que aún estás a tiempo de subir en uno, porque la empresa Heritage Tours adquirió varios de los vehículos y ofrece dos recorridos tradicionales por la ciudad. Uno enlaza el Royal Albert Hall con Aldwych, mientras que el otro parte de Trafalgar Square y se detiene en Tower Hill. Pese a que algunos sectores han criticado las dos rutas por dejar de lado algunos de los más famosos monumentos de la ciudad, seguro que los más nostálgicos no tendrán ninguna queja.

ALL POINTS OF INTEREST
INTERESTING
This website uses cookies to ensure you get the best experience on our website

ACCEPT
+ INFO