ALREADY KNOW YOUR NEXT DESTINATION?
DOWNLOAD YOUR FREE AUDIOGUIDE

Islas Kameni

Islas Kameni (12)

Si te apetece descubrir las pequeñas islas de la caldera, acércate a los puertos de Fira o Athinios, desde donde podrás iniciar tu aventura a bordo de un barco o un velero. 

La excursión típica dura unas 3 horas e incluye la visita a las sorprendentes Nea Kameni (nueva isla quemada) y Pala Kameni (vieja isla quemada). Dos minúsculas islas que se han ido formando a lo largo de más de 2000 años a raíz de las sucesivas erupciones volcánicas, la última de las cuales tuvo lugar en 1950. En la primera isla podrás admirar un cráter volcánico del cual todavía sale aire caliente y vapores sulfúricos. En la segunda, disfrutar de un agradable baño en las aguas termales que la rodean. 

Descubramos primero Nea Kameni. 

Situada sobre el centro del volcán activo de Santorini, Nea Kameni es una pequeña isla deshabitada y desprovista de vegetación de apenas 2 kilómetros de diámetro, que alberga el Parque Natural Geológico Nacional de Nea Kameni. 

Actualmente, el volcán se encuentra en estado de tranquilidad a pocos kilómetros bajo de la isla y lo único que atestigua su existencia son las humaredas de gases calientes que se aprecian en la cumbre de la isla. Si deseas observarlas, deberás hacer un paseo de entre 20 y 30 minutos para ascender a la cima.

Tras visitar el volcán de Nea Kameni, toca descubrir Palea Kameni.

Aunque los barcos no llegan a atracar en la isla, fondean en alta mar junto a las rojas aguas termales que manan del subsuelo. Desde este punto, el espectáculo visual es fascinante: el negro de las piedras volcánicas contrasta

con los grises de la arena, el rojo de las aguas calientes azufradas y el blanco cristalino de la pequeña ermita que reposa sobre unas rocas.

Si te atreves, puedes nadar un poco y acercarte más a la isla para disfrutar de las aguas termales, un ejercicio que practican la mayoría de turistas que llegan hasta aquí. Estas aguas sulfurosas son ricas en minerales, como el hierro, y están a una temperatura elevada pero agradable, especialmente en invierno, claro. Se dice que son beneficiosas para ciertas patologías cutáneas, el reumatismo y el sistema nervioso. Pero lo que sí podemos asegurarte es que relajan muchísimo y, además, volverás teñido de ocre.

La verdad es que, aunque se trate de una de las excursiones más típicas de Santorini, la experiencia merece la pena.

This website uses cookies to ensure you get the best experience on our website

ACCEPT
+ INFO